domingo, 22 de marzo de 2009

Sitios curiosos de Madrid (II)

Si en la anterior entrada trate sobre la Fuente de Ángel Caído del Parque del Retiro, trataré en esta de sitios que a lo mejor pueden pasar como menos curiosos pero que pueden sorprendernos con sus historias menos conocidas.
- Plaza mayor: sobre esta plaza, hoy concurrida por turistas procedentes prácticamente de todo el mundo, se cuentan y se han contado (eso es lo que afirman por lo menos algunos) muchas historias. No es para menos, es lo que ocurre con los lugares cargados acontecimientos, y la Plaza Mayor es uno de estos. Uno de los sitios de encuentro por antonomasia de la capital desde casi sus origenes como tal, la Plaza Mayor ha cumplido funciones mercántiles-económicas, administrativas, religiosas, judiciales, lúdico-festivas y sigue siendo un referente actualmente. A parte de todo esto visible, algunos hablan de otras cosas que lo son menos o por lo menos no tan de dominio público y oficial, como son las historias y supuestos hechos calificados como paranormales que se cuentan sobre la plaza. Áquellos que se dedican a investigar aquellas materias que los mismos califican de paranormales asocian las causas de los hechos que investigan a diversos motivos, como son los hechos de tipo luctuoso y violentos. La Plaza Mayor fue lugar de autos de fe y en ellos se condenó a varias personas a morir ejecutadas por sus creencias, por lo tanto dicho recinto es firme candidato a estar embrujado para los creyentes en hechos de tipo sobrenatural. Sombras inquietantes, ruidos extraños sin causa aparente y demás fenomenología dicen que se produce en los soportales y viviendas que circundan la plaza a determinadas horas de la noche. A parte de todo esto y ya refiriendome a cosas más agradables y del más acá opino que es casi imperdonable no visitar está magnifica y agrabable plaza si se va a Madrid.

Palacio de Linares: es hartamente infrecuente que en los medios de comunicación salgan ciertos hechos digamos que peculiares e increibles, aunque esa excepción a veces se da. Esto ocurrió con lo que supuestamente sucedia en el centrico palacio de la plaza de Cibeles en los años noventa del ya siglo pasado, llegando a medios de difusión nacional la noticia de que se producian extraños sonidos y fenomenos sin aparante explicación que según los aficionados a estos temas atribuyen un origen de ultratumba. Como era de esperar a partir de esto se montó un revuelo de padre y muy señor mio, saliendo defensores y detractores a mansalva y como no, como suele ocurrir gran cantidad de rumores, habladurias y menciones a fenomenos parecidos que se producian supuestamente en otros lugares de la capital y de el país. Parece que se rompió una barrera, parece que las cosas del más allá habían pasado de ser tratadas en círculos más o menos restringidos para saltar al dominio público, parece que de repente se le dió cierta credibilidad a lo que no era y es tratado por muchos como mínimo como simples supercherias. Fue como un pistoletazo de salida para un fenomeno casi sin precedentes, ya que muchos se acercarón por el entonces abandonado y en cierto modo siniestro edificio a investigar o simplemente a curiosear generandose poco a poco como una bola de nieve que cada vez se hacia más grande. El caso es que después de un largo tiempo todo esto desapareció como vino, de repente y a dia de hoy solo sale de vez en cuando en los programas de radio y televisión, sobre todo los dedicados a los temas de misterio alguna mención a todo lo que fue ese gran revuelo. Actualmente el inmueble que otrora fue el suntuoso palacio del Marqués de Linares es la sede de la Casa de América, lugar de referencia para todos aquellos los interesados en cualquier temática, eso sí de tipo más oficial y ortodoxo, relacionada con el gran continente americano, como son la historia, el cine, el arte y otras muchas de gran interes. Arquitectonicamente es un bello y suntuoso edificio de finales del siglo XIX, cuya fachada da a la plaza de Cibeles, motivo más que suficiente para acercarse a visitarlo además de por los supuestos fantasmas que parece han dejado de dar murga. Recomiendo su visita.

Museo Reina Sofia: a no mucha distancia del Palacio de Linares se encuentra en plena glorieta de Atocha enfrente de la famosa estación un edificio que en otro tiempo cumplió funciones muy distintas a la de hoy en día. Y es que el que actualmente es un referente nacional en cuanto a arte contemporáneo en otro tiempo hasta no hace mucho fue nada menos que Hospital General desde que fue construido en el siglo XVIII. Ya he mencionado que los seguidores de temáticas paranormales, atribuyen a los hechos luctuosos sucedidos en determinados inmuebles el origen de los fenomenos calificados como sobrenaturales. Los hospitales parece ser que son un buen sitio para que ocurran cosas extrañas según los creyentes y otros que no lo son tanto, en este tipo de cosas. El Reina Sofía no es una excepción y fue al parecer tal la supuesta intensidad de fenomenos extraños en dicho lugar que también se hizo eco en los medios de comunicación de gran difusión nacional aunque quizás de forma menor que en el caso del Palacio de Linares. El Reina Sofia no era un lugubre edificio que favoreciera quizás aún más que se hablara de él de un lugar encantado, como era el caso del Palacio de Linares. Era un recien reacondicionado edificio sede de un importante museo y no un palacio abandonado, por eso quizás se habló menos del tem a aunque también los testigos esta vez fueron de mayor entidad y muy definidos al contrario del antiguo palacio abandonado. En el caso que nos ocupa guardas de seguridad, personas que han recibido un entrenamiento y quizás poco propensas a fantasear pidieron la baja o el traslado porque empezaron a tener bastante miedo al trabajar en determinadas horas y salas del enorme edificio y además según afirman algunos que los máximos responsables por entonces del museo solicitaron intervenir al Grupo Hepta, dedicado a temáticas paranormales y que no hace mucho había investigado el Palacio de Linares. El citado grupo realizó dos investigaciones en dos ocasiones no muy prolongadas en el tiempo y en ellas participarón incluso, según el testimonio de miembros del grupo, dos físicos que al parecer quedaron bastante desconcertados, sobre todo con el supuesto inquietante funcionamiento autonomo de los ascensores, que se movían sin suministro eléctrico y aparentemente sin que nadie los accionase. Al igual que en el caso del Palacio de Linares, todo lo que surgió con aquellos fenomenos volvio a desaparecer o por lo menos quedar latente después de un tiempo.

En próximas entradas seguiré hablando de otros sitios no menos curiosos.

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